Contáctenos
Menú
Sección Privada
Personas en Línea
Tenemos 51 invitados conectado.
Para suministrar gratuita y en forma exclusiva a la prensa hablada, escrita y televisada, mis audiolibros contra la MENTIRA POLÍTICA (DESPERTAD PERÚ), con la finalidad de educar y reeducar a los pobladores y ciudadanos del país y Latinoamérica.
Para conocer las bases por favor haga click aqui:
Concurso Público de Dignidad y Valentía
| • PODER JUDICIAL |
|
|
|
| Escrito por Dr. Wilder Ramírez Vela |
|
Un Poder Judicial autónomo es indispensable para el correcto funcionamiento de la sociedad y es responsabilidad del Poder Político garantizar una administración de justicia con independencia. Una justicia parametrada solo genera una sociedad enferma en la que sus integrantes no ven resueltos sus problemas y cuya imagen al exterior se deteriora cada vez más. Para nuestro país que busca su crecimiento interno y externo, es importante una administración de justicia eficaz, pero sobre todo confiable, de tal forma que sus fallos no puedan ser cuestionados por ilegales. Para lograr un correcto funcionamiento de la justicia, es necesario una independencia de la magistratura que solo puede ser garantizada con la aprobación y cumplimiento de la leyes constitucionales, estatutarias y ordinarias que a su vez aseguren un debido respeto al Poder Judicial.Del mismo modo se debe buscar que los jueces no puedan ser presionados por el poder político y los intereses económicos, para que de esta manera las resoluciones se expidan sin la menor presión o influencia del Estado. El Poder Judicial, debe ser un poder del Estado autónomo e independiente, depositario por mandato constitucional con la potestad de administrar justicia a nombre de la nación, que debe desarrollar sus acciones dentro de los principios de la función jurisdiccional. Por tanto cualquier reforma que se pretenda debe ser conducida por profesionales más caracterizados con los que el país cuenta, reconociendo la autonomía e independencia del Poder Judicial, así como de la reinvindicación moral de los señores magistrados y de los abogados; postulando un proceso que recoja entre sus principales características la oradilidad y la inmediatez, para brindar al litigante una justicia pronta y eficaz, donde se determine de qué lado está la razón, la ley y la justicia. Considero que las frustraciones de las “reformas al servicio de la justicia”, se deben a que se intenta solucionar sus problemas, ignorando que antes hay una cuestión previa que debe ser resuelta: su independencia económica. Por otra parte se requieren cualidades y capacidades especiales a parte de la ocasión para desempeñarse como juez, ya que de lo contrario de nada realmente servirán las leyes más sabias y precisas, si no contamos con jueces probos dispuestos a realizar una revolución espiritual, para que la justicia no siga siendo inconfiable, morosa, extraña y sórdida. Pero no basta suprimir a los jueces corruptos , si no también hay que suprimir a los litigantes corruptos. Una sociedad puede tener malas leyes o un deficiente sistema judicial, pero los vacíos y las incoherencias de la ley en muchos casos pueden ser remediados por el sano criterio creativo de algún magistrado que entienda que la labor judicial está más allá de ser meros aplicadores de la ley. Los magistrados deben orientar sus funciones por los derroteros que la vida actual les señala, para que las justicia sea más humana, con más sentido social y más rápida, para que de esta manera el Poder Judicial recupere credibilidad y logre configurar una imagen compatible con la función teórica que el pueblo le ha encomendado. En nuestro Perú se han venido abajo grandes valores morales, pero el Poder Judicial está en el irrenunciable deber de conservar estos valores morales, para después extenderlos a los demás campos públicos y privados de nuestra sociedad de la que deben ser faro y ejemplo, porque de lo contrario darán mezquino ejemplo a la sociedad y poco respeto tendrán a su elevada función. Para lograr todo esto no es necesario actos deslumbradores, pues basta con hacer las cosas bien, con humildad todos los días, minuto a minuto, con sobria autoridad, con disciplina y severa sencillez. Con firmeza pero sin abuso, sólo así el Perú recuperará la fe en el Poder Judicial y se podrá exigir, con justa razón, que se cumplan los mandatos de la justicia, de lo contrario, la independencia y confiabilidad del Poder Judicial seguirán siendo letra muerta, subsistiendo apenas una maquinaria avasallada y sumisa al servicio del poder político, dedicada a perseguir y aplastar con procesos mentirosos a quienes son considerados opositores al régimen de turno. |
Video
Doctorado: Palabras de agradecimiento de representante de la promoción: Dr. Wilder Ramírez Vela
¿Desea ver el video? Haga click aquí!



Comentarios